6 consejos para financiar tu curso

6 consejos para financiar tu curso

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Qué es lo que te preocupa si acabarás estudiando esa formación

Ya llevamos tiempo dándole vueltas al tema de la importancia de la formación durante toda la vida, a los pros y a los contras de lanzarse a hacer ese curso que nos va a relanzar al estrellato o de la rentabilidad a largo plazo de una inversión que, a priori, puede parecer impagable.

Pero, ¿por qué es tan difícil decidirnos a pagar un curso que sabemos que nos va a volver en un tiempo?

Hace tiempo que preguntamos a las personas las razones por las que nos supone un problema decidirnos a estudiar por el dinero. Quitando motivos obvios como que quizá no dispongo del montante total, nos encontramos con respuestas como:

– No estoy totalmente seguro de qué curso/master quiero hacer

– Prefiero ahorrar ese dinero para estudiar más adelante

– Prefiero gastarme el dinero en un coche o en una reforma, que me hace más falta

– No quiero pedir un préstamo para algo tan a largo plazo

– Prefiero unas vacaciones antes de meterme en tanto cansancio

La decisión ya está tomada…

Dicen que cuando meditas entre hacer o no hacer algo, la decisión está tomada desde el primer momento. Lo único a lo que te dedicas es pensar entre lo bueno y lo malo de una decisión u otra, pero que ya has tomado una decisión. Puedes tardar semanas, meses e incluso años en llevarla a cabo pero, una vez que ha llegado a tu cabeza, se ha implantado en ella sin importar los argumentos en contra.

Así pues, estas seis respuestas (no olvidarnos de la razón obvia) que hemos escuchado tienen una rápida solución:

– Pide un préstamo para estudiar. Hay entidades que te lo conceden con unas condiciones que casi ni tu mismísimo padre te las igualaría. Busca y encontrarás, pero busca de verdad.

– Consulta blogs, lee información relacionada con aquellos cursos entre los que dudas, pregunta a expertos del sector cómo lo ven y hacia a donde se dirige el negocio, y visualízate en unos años haciendo una cosa o la otra. Aquello que te motive más, será la respuesta a tus dudas.

– Es cierto que nunca es tarde si la dicha es buena pero, si lo vas a acabar estudiando… ¿por qué no ahora? Cuánto antes mejor y, además, volvemos al punto 1. Acabarás por encontrar otra excusa cuando tengas todo el dinero ahorrado (y el precio habrá subido).

– Pues sí, cualquiera prefiere comprarse un coche nuevo o estrenar casa pero, ¿qué te va a aportar más a largo plazo? Tendemos a preferir gastarnos el dinero en cosas tangibles. Si lo podemos ver y tocar, mejor. Parece que la satisfacción es inmediata. ¿Y cuánto dura? Piensa en la sensación que supone terminar un master, cumplir un reto.

– Los préstamos particulares puedes devolverlos en las cuotas que tú decidas. Al final el tiempo pasa volando y, si te organizas bien, no tiene por qué suponer un dolor mensual. Te vas  a financiar tu futuro.

– Cualquier persona prefiere irse de vacaciones a un lugar paradisíaco y descansar para recargar pilas pero volvemos al punto 3. Si te vas, tardarás más en empezar y, además, será más gasto (el viaje y la formación).

Así que no pongas más peros a la decisión que ya has tomado y no pierdas más el tiempo en auto-convencerte. Si te hace falta, financia tu futuro y piensa que la formación, es la inversión más rentable.

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